Beneficios de la Vitamina D y cómo asimilarla

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Si buscas “vitamina D” en Google, vas a encontrar cientos de páginas que te cuentan sus beneficios, pero muy pocas que te dan la valiosa información que te voy a compartir en este post.

¿Sabías que aunque tomes vitamina D en suplementos, tu cuerpo no necesariamente puede asimilarla?

Y esto no solo pasa con la vitamina D, sino con todos los suplementos y productos milagrosos que nos tomamos según las modas, sin tener conocimientos básicos de cómo funciona el organismo y de qué es una dieta realmente balanceada.

Como muchos sabéis, soy Consultora en Macrobiótica y Proyecto de Vida, y a mi consulta llegan personas con largas listas de superalimentos y hábitos “saludables” que han incorporado a su vida. Sin embargo, sus órganos fallan, su inmunidad está baja y están totalmente desequilibradas.

Te voy a contar porqué pasa esto y cómo solucionarlo, pero antes, vamos a hablar de nuestra vitamina estrella de hoy: la vitamina D.

Principales beneficios de la vitamina D

Los beneficios de esta vitamina son vitales para el buen funcionamiento de nuestro organismo y nuestra inmunidad, pero debes saber que tener almacenamientos de vitamina D en tu cuerpo no es lo mismo que tenerla activa.

Y te aseguro que cuando sigas las recomendaciones que te daré al final del post, los beneficios de la vitamina D que te cuento a continuación, van a ser evidentes.

 

1- Fortalece tu inmunidad

La vitamina D ayuda a la activación de los macrófagos, que son las células que destruyen a los organismos dañinos que entran a tu cuerpo, a través de un proceso llamado fagocitosis. Estas células también participan en las inflamaciones que el sistema inmune activa como defensa frente a posibles infecciones, y que la vitamina D ayuda a regular para que la inflamación no sea exagerada.

Al regular la inflamación y la respuesta a amenazas, podemos decir que la vitamina D vuelve inteligente al sistema inmunológico, lo que también reduce la posibilidad de padecer enfermedades autoinmunes.

Además, la vitamina D y la glándula tiroides son el equipo ideal para regular el sueño y los ciclos circadianos. Y, por si no lo sabías, el dormir bien es fundamental para una buena inmunidad.

Conoce más sobre la vitamina D como clave para tu inmunidad en este video.

 

2- Te ayuda a absorber calcio

¿Eres mujer y crees que la osteoporosis es una enfermedad casi inevitable en la vejez?

Eso es lo que la medicina moderna te ha hecho creer, pero si tienes hábitos de vida equilibrados, tus huesos seguirán estando fuertes hasta muy avanzada edad. Y la vitamina D, junto con el ejercicio, juega un papel fundamental en este aspecto.

El hígado y el riñón son los órganos que te ayudan a activar la vitamina D en el cuerpo. En el hígado, son el equipo ‘vitamina D + colesterol’ los que permiten que el calcio se fije a tus huesos, y en el riñón lo hacen el equipo ‘vitamina D + fósforo’.

Esto quiere decir que, si tus fuentes de colesterol y fósforo son suficientes y saludables, y si tu hígado y riñones están en buen estado, la vitamina D que consumas o recibas del sol te fortalecerá los huesos sin ningún impedimento.

 

3- Regula tu estado emocional

Te voy a dar una razón más para que la frase “en cuerpo sano, mente sana” tenga total sentido. Y es que otro gran aporte de la vitamina D en tu vida es que influye en tu estado emocional al ayudar a regular la flora intestinal.

La flora intestinal tiene componentes llamados probióticos que son fundamentales para la digestión, pero recientemente se ha descubierto que también nos ayudan a mantener niveles saludables de serotonina y melatonina. La melatonina regula el sueño y la serotonina al sistema nervioso central, por lo que una flora intestinal balanceada nos ayuda a tener un descanso y una vida emocional equilibrada. 

 

4- Previene el envejecimiento

Te puede sonar contradictorio, ya que nos han enseñado que mucho sol es igual a envejecimiento prematuro, pero siempre digo que en Occidente somos muy exagerados.

Más adelante te cuento sobre la mejor manera de tomar el sol, pero ahora te voy hablar de cómo la vitamina D previene el envejecimiento de una manera fascinante.

En la médula ósea se fabrican las células madre, que en un organismo sano saben perfectamente a dónde deben dirigirse (tejidos, mucosas, etc.). La vitamina D te ayuda a que esta diferenciación sea inteligente y óptima, por lo que las células madre irán a donde hacen falta y así, te ayudarán a prevenir el envejecimiento y a tener en buen estado la piel, las mucosas y los músculos.

Sol y vitamina D

Por qué no asimilamos la vitamina D

La vitamina D es más parecida a una hormona que a una vitamina, y los suplementos que la contienen se componen de sustancias ‘pro vitamina D’ en su forma inactiva.

Aunque consumas suficiente vitamina D y la tengas almacenada en tu cuerpo no es suficiente, ya que hace falta tener una “llave maestra” que le abra la puerta para que pueda comenzar a repartir sus beneficios. Y esta “llave maestra” son tus hábitos alimenticios.

El hígado y el riñón son los encargados de almacenar, procesar y activar esta vitamina en nuestro cuerpo, por lo que su buen funcionamiento es igual a una vida feliz y saludable.

Pero, ¿sabes en qué estado están tu hígado y tus riñones? Vamos a ver si puedes llegar a una respuesta.

Alimentos que perjudican al hígado

  • Exceso de lácteos (aportan calcio sin fósforo, por lo que no se absorbe)
  • Exceso de grasas (la vegetal es mejor que la animal, pero en exceso también es dañina)
  • Exceso de proteína animal (incluye los pescados y marisco)
  • Exceso de huevos (5-6 a la semana es demasiado)

Alimentos que perjudican al riñón

  • Exceso de helados y alimentos muy fríos
  • Exceso de frutas crudas
  • Ensaladas crudas en invierno (en primavera y verano se recomienda una porción pequeña)
  • Exceso de azúcares y bebidas carbonatadas
  • Alcohol y drogas

Si este listado describe tu dieta, le estás dando bastante trabajo a tu hígado y riñones, y seguramente no están lo suficientemente bien como para asimilar la vitamina D. Tal vez de momento no tengas síntomas, pero eso no significa que no estés forzado a tu cuerpo. Y de seguir manteniendo estos hábitos, las consecuencias aparecerán tarde o temprano.

A veces los síntomas son leves y puedes hacer algo a tiempo. Otras veces son más fuertes y debes afrontar tratamientos más largos. De cualquier manera, la alimentación macrobiótica es siempre una aliada que, en mi experiencia de más de 15 años pasando consultas, puede devolverte el equilibrio y revertir síntomas que se pensaban crónicos e incurables.

Problemas relacionados a la falta de vitamina D

  • Osteoporosis
  • Mala gestión del calcio
  • Depresión
  • Problemas de piel y cabello
  • Enfermedades autoinmunes
  • Falta de sueño
  • Mala función de la tiroides
  • Cáncer

 

Fuentes naturales de vitamina D

También tengo buenas noticias para ti. Y es que acceder a buenas fuentes de vitamina D es muy fácil y mantener tus hígado y riñones saludables también lo es.

La principal fuente de vitamina D es el sol, y el sudor te permite absorberla directamente por la piel. Pero esto solo se logra sin no utilizas ningún filtro solar, ya que éste crea una barrera que bloquea el proceso. Y no es necesario tomar el sol durante horas ni, mucho menos, al mediodía cuando sí que puede hacerte daño. Con 15 minutos al día que el sol te de directo (no a través de una ventana) en los brazos, el rostro y las piernas, es suficiente.

La vitamina D también se encuentra en las grasas animales y vegetales, y aunque éstas últimas son más difíciles de asimilar, son más recomendables para tu salud en general. Por ejemplo, basta con que comas un huevo a la semana y un pescado azul cada 15 días, que los complementes con el consumo regular de cereales integrales y setas, y que disfrutes tu rutina diaria de sol, para que tengas buenas fuentes de vitamina D.

Pero no te olvides de la importancia de tener un hígado y riñones sanos para que el ciclo esté completo. Así que ahora te comparto un pequeño listado de alimentos que puedes ir incorporando a tu dieta desde hoy mismo:

Alimentos buenos para el hígado

  • Cereales integrales (sobre todo la cebada)
  • Verduras verdes
  • Germinados
  • Limón
  • Frutos del bosque

Alimentos buenos para el riñón

  • Cereales integrales (sobre todo el trigo sarraceno)
  • Algas
  • Fermentos naturales
  • Verduras redondas y de raíz

Estos temas son apasionantes, ¿verdad? Es que no hay nada como conocer a fondo tu cuerpo, su funcionamiento y la manera de estar saludable, para sentir que realmente eres el protagonista de tu vida.

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